miércoles, 29 de diciembre de 2010

¿Quién dijo... (22)

Walter Szczerbiak.
Imagen de RemembertheABA.com
"... no puedo comprender cómo no hay más gente aquí. Hoy es la noche de Walt Szczerbiak, y todos los que se llamen Szczerbiak pueden entrar gratis."

Fred Cranwell, director de relaciones públicas de los Pittsburgh Condors. ABA, Where amazing happened.

Walter Szczerbiak se graduó en George Washington en 1971 y tras ser cortado en la pretemporada de los Phoenix Suns que lo habían elegido en el draft de la NBA, decidió volver a casa (Pittsburgh) y probar con el equipo de la ciudad, sin importarle demasiado a nadie que sus derechos los tuvieran los Dallas Chaparrals. Allí jugaría su única temporada en las ligas profesionales americanas, ya que los Condors desaparecieron en 1972, y un año más tarde comenzaría su aventura española en el Real Madrid.

Aquel 14 de diciembre de 1971, en la noche de Walt Szczerbiak, sólo hubo 1.079 espectadores según las "estadísticas oficiales", y el único Szczerbiak que estuvo en el pabellón se pasó todo el partido sentado en el banquillo.


Una historia cortita para acabar el año. ¡Feliz 2011 a todos!

miércoles, 22 de diciembre de 2010

¿Sabías qué... (22)

... un entrenador fue capaz de superar el record de técnicas en una temporada que ostenta Rasheed Wallace?

Recurrimos una vez más a un viejo conocido de este blog: Kevin Loughery.

En la temporada 1999-2000 Rasheed Wallace con 38 técnicas destruyó el record anterior de la NBA, y un año más tarde aumentó su leyenda elevando el registro hasta 40. Por mucho que la NBA haya recomendado recientemente a los árbitros mano dura, pitando algunas técnicas por protestas mínimas, creo que a nadie se le pasa por la cabeza que el record de Sheed vaya a ser superado a corto plazo. Pero, ¿y si el record realmente no fuera suyo? Entra en escena Kevin Loughery, entrenador entre otros equipos de los Nets durante la década de los 70, primero en la ABA y tras la fusión de competiciones en la NBA. Durante la temporada 1977-78, su reconocida fama de "protestón" alcanzó nuevas cotas hasta llegar a las 42 técnicas. Flaco favor le hacía a su equipo enemistándose con el colectivo arbitral, circunstancia que casualmente o no acabó provocando que los Nets fueran el segundo equipo con más faltas señaladadas en contra.

Pese a tener el peor balance de la liga (24-58) los Nets no cesaron a Loughery, que con la nueva temporada no tuvo reparos en seguir con sus quejas. A punto de acabar el año, el 28 de diciembre de 1978, los Nets recibían la visita de Kansas City en el 32º partido de la temporada, y Loughery perdió los papeles. A 1:05 del final, camino de la cuarta derrota seguida en casa, hizo un comentario al árbitro novato Roger McCann. Este, se giró y le dio las gracias antes de señalarle la segunda técnica del partido que conllevaba su expulsión automática. Inmediatamente el entrenador entró en la pista y se fue a increpar y empujar a los otros 2 árbitros, Don Murphy y Mike Mathis. Su 26ª técnica en 32 partidos (a ritmo de destrozar su propio record) le iba a salir cara.

Tres partidos suspendido de empleo y sueldo, y una sanción de 1.000 $ fue el castigo que le impuso el comisionado Larry O'Brien por sus "acciones antideportivas y su comportamiento gesticulante". Estaba claro que no era la mejor manera de alejar las sospechan de conspiración arbitral que sobrevolaban las oficinas de los Nets. Tan delicada era la situación, que en el partido de su retorno tras la sanción la prensa se apresuró a destacar su buen comportamiento "Técnicamente hablando el nuevo Loughery lo está haciendo bien. Ni siquiera estuvo cerca de ganarse una técnica, su comportamiento con los árbitros fue ejemplar." -Associated Press 8 de enero de 1979-

Pronto se acabaría esa falsa luna de miel. En el siguiente partido contra los Bulls le cayó la técnica número 27, y 2 días más tarde contra los Lakers Loughery volvió a estallar, aunque a su favor hay que decir que en aquella ocasión no le pegó a nadie. A 11 segundos del final, con un empate a 116 y posesión de los Nets, Phil Jackson perdió el control del balón que se perdió a saque de banda que los colegiados señalaron a favor de los Lakers ante la "sorpresa" de Loughery. Nueva técnica, tiros libres para Adrian Dantley y se acabó el partido.

"Creo que hay una conspiración contra mi persona por parte de al menos 2 árbitros" dijo Kevin Loughery en la rueda de prensa. Precisamente habían sido "los agredidos" Mathis y Murphy los que pitaron aquel encuentro. El General Manager de los Nets Charles Theokas destacó el poco tacto de la NBA "Desde los últimos problemas que tuvimos hemos estado muy encima de nuestro entrenador, y Kevin ha hecho un gran trabajo controlándose y siguiendo todos los protocolos. Lo que ha sucedido esta noche deja en entredicho a la competición"

Unos días más tarde se produjo el inevitable encuentro de todas las partes implicadas en las oficinas de la NBA de New York. Tras una hora y media de reunión lo único que quedó claro era que los Nets tras ser advertidos de las fuertes sanciones económicas que les corresponderían en el caso de seguir con aquella actitud, pidieron disculpas y se retractaron de todas las "falsas acusaciones" que habían aparecido publicadas en prensa. Es de suponer que la NBA por su parte habló con sus árbitros para que relajasen sus sílbatos en los partidos contra los Nets. El resultado fue bastante positivo. La NBA consiguió atajar cualquier atisbo de conspiración arbitral, y a Loughery "sólo" le pitaron 14 técnicas en la segunda mitad de la regular season, consiguiendo igualar su registro de 42 de la temporada anterior. De todas maneras en el primer partido de playoffs contra Philadelphia fue expulsado por 2 técnicas y consiguió deshacer el empate.

En junio de 1979, después de acabar la NBA, los General Managers de los 20 equipos aprobaron por unanimidad la creación de una zona técnica delimitada por 2 líneas que no podía ser traspasada por ningún miembro del banquillo. También le dieron el visto bueno a la propuesta de sancionar con un partido a cualquier jugador/entrenador que acumulase 12 técnicas, con 2 partidos a las 18 y así sucesivamente.
Como ya lo habían hecho antes George Mikan o Kareem Abdul-Jabbar, Kevin Loughery también sirvió de inspiración para un cambio de normativa.

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- El peor equipo de la historia
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miércoles, 15 de diciembre de 2010

La última víctima del maldito draft NBA de 1986

Casi ha pasado un cuarto de siglo de un draft que siempre será recordado por la muerte por sobredosis de Len Bias pocas horas después de ser elegido número 2. Ligados a su desgracia quedan una retahíla de jugadores (Brad Daugherty, Chris Washburn, Williams Bedford, Roy Tarpley, Maurice Martin, Mark Alarie, Buck Johnson o Drazen Petrovic entre otros) que por diferentes causas (drogas, lesiones, etc.) no pudieron alcanzar su máximo potencial en la NBA.
Tantos años después, el destino ha querido apuntarse una muesca más en tan fatídica lista, aunque la ciencia parece que ha llegado a tiempo para intentar suavizar la desgracia.

En la primavera de 1981 Mike Williams y Dan Ivankovich eran 2 jóvenes de Illinois que como tantos otros estaban a punto de comenzar su vida universitaria, aunque con la peculiaridad de que ambos habían sido las estrellas del equipo de baloncesto de su instituto. Además de duelos en las canchas, también compartieron recortes de prensa, como cuando fueron elegidos en su año senior por el diario Champagne News-Gazette entre los mejores jugadores del estado de Illinois, junto a otros que nos pueden sonar como el alemán Uwe Blab o Jeff Hornacek. Ivankovich, un pívot de 2.08, había promediado 23 puntos y 13 rebotes en el Glenbrook South High School, y a diferencia de Williams que optó por aceptar la oferta de la universidad de Cincinnati, decidió quedarse cerca de casa, en la ciudad de Chicago donde había vivido desde que abandonara con 3 años su Zagreb natal. De entre los cientos de cartas que había recibido eligió la universidad de Northwestern, que forma parte de la poderosa conferencia Big Ten.

Con el premio de "Jugador más intimidador de Illinois" bajo el brazo, Williams dejaba atrás el instituto De LaSalle para comenzar el primer viaje, relativamente corto, de su larga carrera en el mundo del baloncesto hasta el campus de la universidad de Cincinnati. Allí pasaría sus 2 primeras temporadas de la NCAA con unas medias de 11 puntos y 7,5 rebotes, hasta que decidió pedir el transfer a la universidad de Bradley, regresando al estado de Illinois. Tras pasar el año en blanco de rigor por el cambio de universidad, se encontró un equipo bastante potente cargado de jugadores conocidos como el escolta Hersey Hawkins, el ex-baskonista Voise Winters o Jim Les, que tuvo un paso fugaz en la ACB por Salamanca y actualmente es el entrenador de la universidad de Bradley. Williams rebasaba por poco los 2 metros pero tenía un gran poderío físico, y se convirtió en "Massive Mike" la pieza perfecta para cuadrar el juego interior de un equipo que en 1986 quedó invicto en la Mountain Valley Conference, alcanzó el 9º puesto de los rankings oficiales y llegó hasta segunda ronda del torneo NCAA, donde se encontraron con los futuros campeones, los Louisville Cardinals de Pervis Ellison.

Meses más tarde Mike Williams fue elegido por los Golden State Warriors en la tercera ronda del draft de 1986, aunque necesitó pasar varias pretemporadas sin éxito antes de conseguir debutar en la NBA en la temporada 1989-90 donde tuvo unos minutos en 21 encuentros con Atlanta y Sacramento. Aunque Williams pasó la mayor parte de su carrera en la CBA (6 temporadas y un título en 1996 con los Sioux Falls Skyforce) su debut profesional fue en España en Primera División con el Juver Murcia, donde estuvo dos temporadas entre 1986 y 1988. Después de su breve paso por la NBA, en 1990 llegó a tierras gallegas para ayudar al Caixa Ourense a conseguir la salvación en los Playoffs de descenso de la ACB, promediando en 8 partidos 16 puntos y 10 rebotes. Tuvo tiempo de sobra para recorrer medio mundo, jugando en países tan distintos como Turquía, Argentina, Islandia, Grecia, Hong Kong o Francia antes de su retirada en el año 2000, e incluso formó parte de la selección USA que participó en los Juegos Panamericanos de Mar de Plata 1995. Compartiendo plantilla con otros jugadores de ligas menores, como el "eterno" ACB Larry Lewis, Williams llegó a la final donde fueron derrotados por la selección Argentina con jugadores como Milanesio, Espil, Racca, Oberto o Wolkowyski.

Tras colgar las botas llegaba el momento para Mike Williams de decidir qué hacer con su vida.
"Lo habitual era que pesara 135 kilos después de desayunar, 140 después de la comida y 145 después de la cena, así que teniendo en cuenta mi constitución física lo ideal era convertirme en guardaespaldas" -Mike Williams-
Pero lo que nunca habría imaginado era que su carrera como guardaespaldas iba a ser más breve que su trayectoria deportiva. Hace apenas un año, el 29 de noviembre de 2009, tras una década protegiendo a estrellas de Hollywood recibió ocho disparos al intervenir en una pelea en un club de Atlanta. Pasó dos meses en coma con una grave lesión en la médula espinal, perdió un riñon y parte del hígado, y aún tuvo suerte de salvar la vida, pero quedó paralizado de cintura para abajo. Aquellas ocho balas habían derrotado a "Massive Mike", el hombre que siempre se había caracterizado por su fuerza se derrumbaba viendo como unos criminales le condenaban a él y a su familia a un futuro lleno de dolor e impotencia..

En el mes de junio, ya de vuelta en Chicago, Mike estaba viendo un reportaje en la cadena ESPN sobre un superviviente de los terremotos de Haití que había sufrido una lesión en la médula, y como un doctor le estaba ayudando a volver a andar. Habían pasado casi 30 años, pero su memoria le indicó el camino a la esperanza.
"Tardé un rato en darme cuenta quién era. Pero de repente me acordé de él, era 'Big Dan' le envié un e-mail y enseguida me telefoneó" -Mike Williams-
Dan Ivankovich no tuvo suerte con el baloncesto. En aquel verano del 81 se lesionó de gravedad la rodilla antes de comenzar la universidad, y aunque pudo jugar varias temporadas en Northwestern su brillante futuro deportivo se cortó de raíz. Sin embargo, no desaprovechó el tiempo y transformó aquella beca deportiva en un doctorado en medicina que le ha permitido convertirse con el paso de los años en un afamado cirujano especializado en reconstrucción de articulaciones y con una gran vocación de ayudar a los más desfavorecidos.
"Cuando Mike ingresó en el hospital me alegré de que al menos pudiera mover los dedos de los pies. Estaba débil y era imposible que se levantara. 5 semanas más tarde pudo dar sus primeros pasos. Mike Williams es la persona que ha trabajado más duro en la rehabilitación de una lesión de médula espinal" -Dan Ivankovich-
Mike Williams dedica tres horas diarias a su rehabilitación y ya es capaz de dar 20 pasos con un andador antes de cansarse. Ivankovich está intentando conseguirle una "prótesis robótica" para sus piernas, un aparato ideado con fines militares que le permitiría poder caminar una mayor distancia.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

¿Quién dijo... (21)

"... cuando yo soy titular es que algo no funciona como debería"

Sam Perkins, pívot titular de los Indiana Pacers, en unas declaraciones con dosis de honestidad y resignación a partes iguales unas semanas antes de jugar su último partido en la NBA.


En la primavera de 2001 Sam Perkins puso fin a una brillántisima trayectoria en el mundo del baloncesto que había comenzando en lo más alto en la década de los 80 cuando junto a Michael Jordan logró el campeonato de la NCAA en North Carolina y posteriormente el oro en los JJOO de Los Angeles. Nunca más pudo volver a saborear las mieles del triunfo. Tras cubrir una primera etapa de 6 temporadas en Dallas, llegó a tiempo a los Lakers para ver como los Bulls de Jordan ganaban su primer anillo. Unos años más tarde, con su rol de pívot triplista en los Sonics, coincidiría de nuevo en las finales de 1996 con Jordan con el mismo resultado. Durante las finales del 2000 cumplió 39 años, esta vez como suplente especialista de Rik Smits. Enfrente la pareja Shaq-Kobe conseguiría su primer campeonato.

Es curioso como el destino ha bendecido con un triplete a todos los equipos que derrotaban a Sam Perkins en la final. La actividad en los despachos aquel verano del 2000 hizo que una plantilla vieja que se quedó a un paso de la gloria se convirtiera en un equipo mayoritariamente joven en construcción. Llegaba Jermaine O'Neal por Dale Davis, Mark Jackson y Chris Mullin se marchaban como agentes libres y Rik Smits se retiraba. Reggie Miller y Derrick McKey eran los únicos supervivientes veteranos. Aunque Perkins ya había anunciado su retirada en el 2000, aún se veía capaz de seguir una temporada más y renovó con un contrato por 3 años. Compartiendo posición de 5 con Tabak, Brezec y Jeff Foster tuvo que jugar más de lo esperado para que los Pacers entraran en Playoffs, donde los Sixers de Allen Iverson pondrían punto y final a su carrera. El verano siguiente con la excusa económica de la Luxury Tax los Pacers rompían el contrato no garantizado de Perkins, que ya lo veía venir, y abandonaba de esta manera la NBA tras 17 temporadas por la puerta de atrás y sin ningún anillo de campeón.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

¿Sabías qué... (21)

... dos días antes del draft de 1990 varios de los jugadores que iban a salir en primera ronda participaron en un torneo de 1 contra 1?

Este torneo no fue para ningún causa benéfica ni algo improvisado en un acto publicitario. De la mano del promotor Mike Trainer, el abogado que dirigió la carrera del boxeador Sugar Ray Leonard, este evento se preparó con un claro afán económico y con la idea (frustrada) de que fuera algo que perdurase en el tiempo. La competición se disputaría en el Trump Plaza Hotel and Casino de Atlantic City y se emitiría en pay-per-view por todo el país. En mayo se anunciaron los participantes, 8 jugadores universitarios (7 seniors y un sophomore) que habían finalizado su carrera NCAA y se disponían a dar el salto a la NBA. La empresa Victory Promotions les garantizaba 10.000 $ por participar en el torneo, 50.000 $ para el subcampeón y 100.000 $ para el campeón. Una buena manera de ganar su primer cheque como jugadores profesionales de baloncesto, incluso antes de haber sido elegidos en el draft.

Hoy en día, en una época donde los agentes cuidan minuciosamente los entrenos y los "duelos" de sus representados de cara al draft, donde los rumores de internet pueden disparar o hundir la reputación de estos jóvenes que se preparan para la NBA, parece algo utópico que se pueda disputar un evento de estas características. Pero en 1990 se disputó con total normalidad, con los jugadores con ganas de demostrar sus habilidades o de enfrentarse cara a cara contra un posible adversario.

Cada uno de los 7 enfrentamientos duró 8 minutos, con el triple en la distancia NCAA (6 metros) y bajo la atenta mirada de 2.112 espectadores, con muchos entrenadores y ojeadores entre ellos. Algún diente roto y alguna camiseta rasgada atestiguaban que la intensidad fue máxima. Además los árbitros tenían instrucciones de no pitar demasiadas faltas, no interesaba que aquello se convirtiera en una exhibición de tiros libres. El vencedor del torneo fue Bo Kimble, uno de los jugadores cuya actuación iba a ser observada bajo lupa. Su carrera en la hiperanotadora Loyola Marymount de Paul Westhead y del malogrado Hank Gathers donde acababa de convertirse en máximo anotador de la competición con 35.3 puntos confirmaban su capacidad anotadora, a la vez que se le cuestionaba su capacidad defensiva. "La gran duda sobre mi juego era la defensa y creo que he mostrado que sé defender. Quiero que la gente sepa que me gusta competir y defender." 

Kimble se llevó el triunfo dejando a sus 3 rivales en un global de 26-62 en tiros, 10-38 en triples. En la final superó a Gary Payton a pesar del hándicap de haber disputado la segunda semifinal y estar menos descansado "Después de jugar en Loyola la resistencia es mi punto más fuerte". 4 triples en los primeros minutos (14-5) para conservar la distancia en los últimos cuatro minutos gracias a su superioridad física entrando a canasta y al acierto en los tiros libres (12 de 12 en esos 4 minutos).

Estos fueron los participantes:

JUGADOR UNIVERSIDAD AÑO ALTURA DRAFT
Willie Burton Minnesota Senior 2,03 nº 9 - Miami
Derrick Coleman * Syracuse Senior 2,08 nº 1 - New Jersey
Bimbo Coles Virginia Tech Senior 1,85 nº 40 - Sacramento
Sean Higgins Michigan Senior 2,05 nº 54 - San Antonio
Chris Jackson (Abdul-Rauf) Louisiana State Sophomore 1,85 nº 3 - Denver
Bo Kimble Loyola Marymount Senior 1,93 nº 8 - Clippers
Travis Mays Texas Senior 1,88 nº 14 - Sacramento
Gary Payton Oregon State Senior 1,93 nº 2 - Seattle
Lionel Simmons La Salle Senior 2,00 nº 7 - Sacramento

* Aunque en un principio Derrick Coleman aceptó la invitación y fue al acto previo de presentación en mayo, a medida que se acercaba el draft su posición como número 1 parecía incuestionable, y decidió que no merecía la pena exponerse a una lesión innecesaria cuando en cuestión de horas le esperaba un contrato multimillonario de los News Jersey Nets. Fue reemplazado por Willie Burton.

Resultados:

1ª ronda
Payton gana a Coles 40-36 (con 8 triples de Coles)
Jackson gana a Burton 52-39 (16 de 25 en triples para Jackson)
Kimble gana a Mays 31-18
Simmons gana a Higgins 30-29 (remontando 8 puntos)

Semifinales

Payton gana a Jackson 23-19 (sólo 1 canasta exterior de Payton)
Kimble gana a Simmons 34-30 (con 4 tiros libres en los últimos 19 segundos)

Final

Kimble gana a Payton 30-23

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Herman Sayger y el nacimiento de los 3 puntos

Compartir un listado de anotadores con gente como Eric Gordon, Oscar Robertson, Scott Skiles, Rick Mount o Larry Bird es un ejemplo claro de tener un buen nivel anotador. Pero liderar la lista histórica de anotadores de instituto del estado de Indiana por delante de todos ellos es un auténtico privilegio. Herman 'Suz' Seyger sigue teniendo hoy en día el record de mayor anotación en un partido con 113 puntos (56 tiros anotados y un tiro libre) el 8 de marzo de 1913 en el partido que enfrentaba a los de Culver y Winamac. Aquel registro no fue casualidad, ya que en su temporada junior promedió 29.5, una cifra que se puede apreciar en su justa medida cuando se compara con los 16 puntos de media que encajaba la Culver High School en aquella campaña. Está claro que eran otros tiempos. Todavía había salto entre 2 después de cada canasta, no se utilizaba el reloj de posesión y faltaban muchos años para que alguien inventara los triples... o quizás no tantos.

Después de graduarse en el Heidelberg College de Ohio, estuvo varios años de entrenador ayudante en la universidad de Akron antes de retornar a Heidelberg como director deportivo y entrenador de varias disciplinas. Allí comenzaría a plantearse como se podría modificar las reglas originales de James Naismith para conseguir un baloncesto más anotador, unas teorías que llevó a la práctica a partir de 1930. 2 equipos de novatos universitarios serían los conejillos de indias. Su idea era dotar de un mayor ritmo al juego y para llevarla a cabo decidió que los jugadores podrían anotar en cualquiera de las 2 canastas. El ataque se iniciaba desde la banda a la altura del centro del campo, y el defensor tenía que estar preparado para cubrir cualquiera de los 2 aros. Los atacantes podían moverse libremente por el campo, con la única condición de que sólo podían botar una vez el balón. Unos cambios demasiado radicales para modificar un deporte con casi 40 años de vida en aquel momento. Un poco más adelante, cuando trabajaba en el instituto de Tiffin, decidió ser un poco menos transgresor con sus innovaciones, organizando el primer partido (al menos documentado) con línea de 3 puntos:

miércoles, 17 de noviembre de 2010

¿Quién dijo... (20)

"... cuando iba al instituto en Dakota del Sur ya medía lo mismo que ahora, casi 2 metros, y a la hora de elegir número para el equipo parecía que las únicas camisetas que me cabían eran las de los números 50's. Estoy orgulloso de haber mantenido un número tan diferente, ya que normalmente los jugadores exteriores usan 30's o números más pequeños. Incluso en medio de la matrícula de mi coche puse un 52"

Eric Piatkowski, escolta de Los Angeles Clippers.


Está en lo cierto Piatkowski. El #52 es uno de los números menos utilizados a lo largo de la historia de la NBA y prácticamente exclusivo de los jugadores interiores. Jugadores históricos como Jamaal Wilkes, Buck Williams o Samaki Walker (nadie me podrá negar que no es algo histórico que alguien como Samaki fuera titular en un campeón NBA) llevaron el #52 y en la actualidad jugadores interiores como Brad Miller o Greg Oden mantienen la tradición.

Tirando de enciclopedia, podemos ver que sólo hubo 3 excepciones además de la de Piatkowski a esta regla numérica no escrita, y todas ellas con jugadores (poco conocidos) que estuvieron en la NBA en los años 60: Vern Hatton, Larry Comley y Bob McNeill.

Tanto le tuvo que gustar a Piatkowski el número 52 qui ni siquiera cambió para rendirle homenaje a su padre Walter, que durante tres temporadas en la ABA llevó el #34 y el #43.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

¿Sabías qué... (20)

... Steve Mix consiguió ser All-Star de la NBA después de abandonar casi dos años el baloncesto profesional para dedicarse a montar piezas en una fábrica de la General Motors?

No fue una vocación tardía la que le hizo cambiar las mejores canchas de baloncesto para empezar a ensamblar puertas y parachoques, aunque en cierta manera no deja de ser un guiño al futuro rol de jugador de equipo que tendría con los Sixers.

Su éxito en la universidad de Toledo le valió para ser elegido en la 5ª ronda del draft de 1969 por los Detroit Pistons, una posición bastante baja que no le impediría hacerse sitio en aquel equipo, llegando a salir de titular en algunos partidos de la temporada 1970-71. En su tercera temporada como profesional comenzaron a llegar los contratiempos. Earl Lloyd sustituía a Butch Van Breda Kolff en el banquillo de los Pistons, y a los pocos días Steve Mix era cortado. Sin ninguna oferta de la NBA, se unió a mitad de diciembre a los Denver Rockets de la ABA, equipo dirigido por un histórico como Alex Hannum. Aquello fue un visto y no visto, y antes de acabar 1971 volvía a ser cortado tras disputar un único partido con los Rockets.

Viendo como le cerraban las puertas en apenas unas semanas las 2 competiciones era el momento de reflexionar, y de vuelta en Detroit decidió alejarse por un tiempo del baloncesto aceptando el trabajo en la fábrica de General Motors. Unos meses más tarde se abrían los campus de pretemporada, y un equipo se acordó de Steve Mix: los Philadelphia 76ers, los mismos Sixers que con su 9-73 en la temporada 1972-73 se han ganado un sitio en la historia. "Por fortuna" el entrenador Roy Rubin decidió que Mix fuera el último jugador cortado para hacerle un hueco en la plantilla a Luther Green, con el que había coincidido en la universidad de Long Island.

Lo que en principio parecía una dura derrota para Steve Mix se acabó convirtiendo en una bendición. De vuelta al trabajo en Detroit decidió que quería matar el gusanillo del baloncesto y se enroló en las filas de los Grand Rapids Tackers, un equipo que durante las décadas de los 60-70 participó en diversas ligas menores. Le esperaba la temporada 1972-73 de la CBA (Continental Basketball Association) con un total de 6 equipos y una temporada regular de 20 partidos. Pese al nivel bastante bajo de los rivales, Mix se pudo volver a sentir jugador de baloncesto. Además los resultados acompañaron y los Tackers dominaron tanto la liga regular como los playoffs, donde vencieron en el partido decisivo a los Lake County Lakers de Len Chappell por 140-134. Como se puede ver en este resultado las defensas no eran el punto fuerte de la competición, y el propio Mix que nunca se caracterizó por ser un referente ofensivo promedió más de 33 puntos.

"Ibamos a los partidos en caravana. Si perdíamos cobrábamos 85$ y por la victoria 105$, salía a la cancha a matar a mis rivales por 20 $"

Mix tuvo la suerte de que el General Manager de los Sixers Don DeJardin estuviera entre el público en uno de los partidos de la CBA. Se quedó impresionado al verlo de nuevo y como además había dejado un buen sabor de boca en la última pretemporada, la sitaución acabó en una llamada para que acudiera en verano al campus de entrenamiento de agentes libres del equipo de Philadelphia. La ocasión era propicia, buscar un hueco en un equipo que venía de hacer una temporada espantosa, pero de nuevo se volvió a quedar a las puertas tras ser cortado mientras veía como otros jugadores conseguían firmar un contrato. Su esfuerzo al menos le valió una nueva prueba cuando lo volvieron a llamar para completar los entrenos de pretemporada, y por fin pudo convencer al entrenador Gene Shue para hacerse con un sitio en la plantilla.

El 24 de octubre de 1973 los Sixers conseguían su primera victoria en casa 132-110 frente a los Portland Trail Blazers. Además de frenar a Sidney Wicks, la estrella de los rivales, Mix explotó con una actuación memorable (38 puntos y 11 rebotes). Los aficionados de los Sixers se preguntaban de dónde había salido aquel jugador mientras el veía como su particular historia de Cenicienta se aproximaba a un final feliz.

Sus números a final de temporada hablan por sí solos. 15 puntos y 10 rebotes de media y segundo en la clasificación de robos de toda la NBA. La siguiente temporada se vio premiado con su nombramiento para el All-Star de Phoenix 1975 y acabó siendo una de las piezas principales en la reconstrucción de los Sixers, el nexo de unión entre el peor equipo de la historia y los campeones de los '80. Permaneció 9 temporadas, marchándose precisamente a los Lakers en la temporada 1982-83 cuando los de Philadelphia derrotaron a los angelinos en la final de la NBA.

"Me cortaron 5 veces durante mi carrera incluyendo la primera vez con Detroit. El hecho de creer siempre en mí mismo y ser capaz de regresar a la liga fue el punto más álgido de mi trayectoria, coronado con una presencia en al All-Star Game. Jugué en 4 finales de la NBA, tres con los Sixers, y aunque perdí las 4 no importa, fue una gran experiencia" -Steve Mix-

¿Ningún productor de Hollywood ha pensado en preparar un guión con ésto?

miércoles, 3 de noviembre de 2010

La preselección USA para los Juegos Olímpicos de Los Angeles 1984

Los trials de selección para la plantilla de Estados Unidos en los JJOO de 1984 siempre ha sido un tema que me había intrigado. Bobby Knight, embriagado por su pasado militar y su patriotismo, veía el torneo como una guerra: "Para alguien que nunca ha podido disparar en una contienda bélica no hay nada más grande que poder representar a su país". Lástima que finalmente la URSS boicoteara los juegos y la competición perdiera el gran duelo que todos anticipaban.

Con el paso de los años y la confirmación (o no) del éxito profesional de los medallistas de oro de 1984, la configuración de aquella plantilla se antojaba cada vez más extravagante. Para el aficionado popular varios de aquellos jugadores nunca deberían haber formado parte de aquel equipo, sobre todo por la calidad de las estrellas que se quedaron en el camino. Con la llegada de Barcelona 92 los medios de comunicación nos recordaban que Jordan, Mullin y Ewing mientras otros como Barkley o Stockton no habían superado la criba de los entrenos de Indiana. Como nunca había visto la lista completa, he buceado por prensa americana de 1984 para conseguir el listado completo:

LISTA OFICIAL DE LOS 74 PRESELECCIONADOS PARA LOS ENTRENAMIENTOS DE INDIANA

Los 12 jugadores de azul participaron en los Juegos Olímpicos.
Los 8 jugadores de rojo pasaron al primer Top 20 pero fueron eliminados antes de la lista final.
Los 12 jugadores de marrón superaron la selección de los primeros días (Top 32) pero no llegaron más allá de los entrenos de abril.

JUGADOR EQUIPO ALTURA AÑO
Mark Acres Oral Roberts 2,08 Junior
Marl Alarie Duke 2,05 Sophomore
Steve Alford Indiana 1,88 Freshman
Charles Barkley Auburn 1,98 Junior
Walter Berry San Jacinto (JC) 2,03 Sophomore
Len Bias *1 Maryland 2,03 Sophomore
Sam Bowie *1 Kentucky 2,13 Senior
Steve Black LaSalle 1,93 Junior
Charles Bradley South Florida 1,95 Junior
Delray Brooks Rogers HS (Indiana) 1,95 HS Senior
Mike Brown George Washington 2,05 Junior
Michael Cage San Diego State 2,05 Senior
Roosevelt Chapman *3 Dayton 1,95 Senior
Lorenzo Charles North Carolina State 2,00 Junior
Steve Colter New Mexico State 1,90 Senior
Tyrone Corbin DePaul 2,00 Junior
Dell Curry *3 Virginia Tech 1,95 Sophomore
Johnny Dawkins Duke 1,88 Sophomore
Bruce Douglas Illinois 1,90 Sophomore
Joe Dumars McNeese State 1,88 Junior
Devin Durrant Brigham Young 2,00 Senior
Patrick Ewing Georgetown 2,13 Junior
Vern Fleming Georgia 1,95 Senior
Alvin Franklin Houston 1,88 Sophomore
Lancaster Gordon Louisville 1,90 Senior
Greg Grant Utah State 2,03 Sophomore
A.C. Green Oregon State 2,00 Junior
Mark Halsel Northeastern 1,98 Senior
Steve Harris Tulsa 1,93 Junior
Butch Hays California 1,90 Senior
Charles Hightower *1 Air Force 1,95 Junior
Jay Humphries Colorado 1,90 Senior
Bobby Lee Hurt Alabama 2,05 Junior
Lewis Jackson Alabama State 1,95 Senior
Charles Jones Louisville 2,03 Senior
Michael Jordan North Carolina 1,98 Junior
Joe Kleine Arkansas 2,10 Junior
Jon Koncak Southern Methodist 2,13 Junior
Larry Krystowiak Montana 2,05 Sophomore
Keith Lee *1 Memphis State 2,08 Junior
Karl Malone Louisiana State 2,05 Sophomore
Danny Manning Lawrence HS (Kansas) 2,08 HS Senior
Maurice Martin St. Joseph's 1,95 Sophomore
Jim Master Kentucky 1,90 Senior
Chris Mullin St. John's 1,98 Junior
Jay Murphy Boston College 2,10 Senior
Sam Perkins North Carolina 2,08 Junior
Chuck Person Auburn 2,03 Sophomore
Ed Pinckney Villanova 2,05 Junior
Terry Porter *3 Wisconsin Stevens-Point 1,90 Junior
Mark Price Georgia Tech 1,80 Sophomore
Fred Reynolds Texas El Paso 1,98 Senior
Alvin Robertson Arkansas 1,93 Senior
Aubrey Sherrod Wichita State 1,90 Junior
Charlie Sitton Oregon State 2,00 Senior
Gene Smith Georgetown 1,88 Senior
Kenny Smith *1 North Carolina 1,90 Freshman
Terence Stansbury Temple 1,98 Senior
John Stockton Gonzaga 1,85 Senior
Greg Stokes Iowa 2,05 Junior
Roy Tarpley Michigan 2,05 Sophomore
Anthony Teachey Wake Forest 2,03 Senior
Wayman Tisdale Oklahoma 2,05 Sophomore
Jeff Turner Vanderbilt 2,05 Senior
Mel Turpin *1 Kentucky 2,10 Senior
Nick Vanos Santa Clara 2,15 Junior
Milt Wagner Louisville 1,95 Sophomore
Kenny Walker Kentucky 2,05 Sophomore
Dwayne Washington Syracuse 1,90 Freshman
Willie White Tennessee Chatanooga 1,90 Senior
John Williams Tulane 2,08 Junior
Efrem Winter Illinois 2,03 Sophomore
Leon Wood Fullerton State 1,90 Senior
Michael Young Houston 2,00 Senior

LISTA DE LOS JUGADORES LLAMADOS A ULTIMA HORA
Antoine Carr Olimpia Milan 2,05 Senior *2
Kenny Fields UCLA 1,95 Senior
Tim McCormick Michigan 2,10 Junior
Blair Rasmussen Oregon 2,13 Senior

En la lista inicial, sin contar los 4 nombres que aparecen arriba, la convocatoría se dividía en: 3 Freshman (jugadores de primer año en la universidad), 18 Sophomores (2º año), 25 Juniors (3º años) y 26 Seniors (4º y últimos año)

*1 Estos seis jugadores renunciaron a la convocatoria por diferentes motivos (lesiones, problemas personales, compromisos escolares, etc.) Quitando estas ausencias y sumando los cuatro convocados como sustitutos, el total de jugadores al comienzo de los entrenos era de 72.

*2 Según las normas de la federación americana los jugadores que jugaban en ligas FIBA, como el caso de Antoine Carr en Italia (elegido en el draft de 1983 por Detroit), conservaban su condición de amateur. Algo bastante curioso en un jugador como Carr que estaba cobrando 150.000 $ en Milán y fue llamado entre los "suplentes" después de que hiciera una petición oficial a través de su abogado. El equipo italiano estaba disputando los Playoffs de la LEGA pero le dejó viajar.

*3 Terry Porter fue el único jugador que tenía su presenecia en el Top 20 de los elegidos tras la primera semana, porque se perdió los entrenos y partidos del sábado-domingo tras haber cogido la varicela. Como también había varios jugadores con molestias, a última hora decidieron repescar a Dell Curry y Roosevelt Chapman.

Cronología de la fase de selección:

El martes 17 abril de 1984 comenzó en Indiana los primeros entrenamientos con 72 jugadores.

El miércoles por la noche se formaron 8 equipos de 9 jugadores cada uno.
El sábado por la mañana se anunciaron los 32 jugadores que seguirían entrenando, aunque en principio estaba previsto que sólo fueran 30. Además de los entrenos, las jornadas de sábado y domingo se dedicaron a partidos como estos:


Estos partidos se disputaron ante 17.000 espectadores que llenaron el Assembly Hall de Indiana

El domingo por la noche se hacía oficial la lista con los 20 supervivientes que regresaría al "infierno" de los entrenos de Indiana a mitad de mayo. De aquella concentración salieron los siguientes jugadores que se veían obligados a renunciar a sus ilusiones olímpicas: John Stockton, Maurice Martin, Charles Barkley y Terry Porter.

La pretemporada olímpica comenzaba en el mes de junio. Tras varios días de entreno llegaba el primer amistoso contra un combinado de ex-jugadores de la universidad de Indiana (Isiah Thomas, Kent Benson, Randy Wittman, Mike Woodson y Butch Carter entre otros), que se saldó con un 124-89 para los universitarios.

Unos días más tarde, el 26 de junio, se anunciaban los últimos 4 cortados: Lancaster Gordon, Tim McCormick, Johnny Dawkins y Chuck Person. Estos dos últimos quedaron como suplentes oficiales de los 12 seleccionados, ya que tanto Gordon como McCormick habían sido elegidos para el draft y no podrían haber ido a última hora a los JJOO después de haber jugado algún partido de ligas de verano.

Y para acabar, estos son los 19 entrenadores universitarios que ayudaron durante los entrenamientos (los que están en negrita habían sido ayudantes de Bobby Knight en la NCAA):
Ladell Andersen (Brigham Young)
Jack Avina (Portland)
Dave Bliss (Southern Methodist)
Bob Donewald (Illinois State)
Hank Egan (Air Force)
Clarence Gaines (Winston-Salem)
Gerry Gimelstob (George Washington)
Mike Hanks (Samford)
Marv Harshman (Washington)
Darrell Hedrick (Miami Ohio)
Jud Heathcote (Michigan State)
Gene Keady (Purdue)
Mike Krzyzewski (Duke)
Tom Miller (Cornell)
John Orr (Iowa State)
Digger Phelps (Notre Dame)
Willis Reed (Creighton)
Bob Weltlich (Texas)
Dave Whitney (Alcorn State)

miércoles, 27 de octubre de 2010

¿Quién dijo... (19)

... cuando Lenny Wilkens estaba en activo tuve algunos problemas personales con él. Le hice quedar mal unas cuantas veces robándole la pelota, y como por aquel entonces no me callaba ninguna, le picaba diciéndole que no sabía driblar con la derecha. En cuanto me enteré que sería nuestro nuevo entrenador, supe que no duraría mucho en Seattle."

Slick Watts, jugador de los New Orleans Jazz en el momentos de la frase, justamente 35 días después de la llegada de Wilkens al banquillo de los Sonics.

Donald 'Slick' Watts fue un jugador bastante peculiar que pasará a la historia por 2 razones principales:
  • En la temporada 1975-76 se convirtió en el primer jugador en liderar las clasificaciones de balones robados y asistencias, un hito que comparte con sólo otros 3 jugadores: Don Buse (Indiana Pacers 1976-77), John Stockton (1988-89 y 1991-92) y Chris Paul (2007-2008 y 2008-2009). Aunque hay que destacar que los robos no se contabilizaron en la NBA hasta la temporada 1973-74.
  • Watts convirtió la calvicie en una moda, siendo uno de los precursores a la hora de utilizar la cinta (headband) que hoy en día en una de las señas de identidad de muchos jugadores de la NBA.
Este carácter extravagante, con ganas de diferenciarse de los demás, también le hizo llevar el doble cero (00) en su última etapa NBA. El segundo jugador en la historia de la liga en llevarlo, detrás del mítico Robert Parish.


Slick Watts tuvo una carrera bastante breve para alguien que consiguió unos registros individuales tan notables, con un éxito fugaz concentrado entre 1975 y 1977. Llegó y se fue de la NBA sin hacer ruido, por la puerta de atrás. Tras 3 años en la universidad de Xavier con 18 puntos y 3 asistencias de media y una elección All-American de la NAIA (National Association of Intercollegiate Athletics) ningún equipo decidió elegir a este base de 1.85 en el draft de 1973 (un draft con 20 rondas y 211 jugadores) pero tuvo la suerte de que Bill Russell, primo de su entrenador en Xavier, fuera nombrado aquel mismo año entrenador de los Sonics. La leyenda de los Celtics quería construir un equipo prácticamente de cero "Eramos peor que un mal equipo, no teníamos personalidad. Parecíamos una niña en su primera lección de baile siguiendo el ritmo de su compañero" y sorprendentemente aquel base agresivo desarrollaría un papel principal en ese cambio de mentalidad.

4 fueron las temporadas que duró Bill Russell en el banquillo de los Sonics. Siempre alrededor del 50% de victorias en temporada regular consiguió 2 apariciones en playoffs. Sus figuras más destacadas en ataque fueron Spencer Haywood y Fred Brown, mientras que Slick Watts acabó haciéndose un lugar entre los bases más destacados de la competición, liderando a su equipo en minutos y apareciendo 3 años seguidos en el Top 5 de robos y asistencias. Sólo le faltó el reconocimiento de ser llamado por los entrenadores para disputar algún All-Star Game, algo difícil para un jugador de sus características, pero que sin ir más lejos consiguió en 1977 Don Buse. Para más inri, en aquella misma edición Watts se quedó fuera del quinteto titular por 4.200 votos de diferencia. Tampoco fue demasiado afortunado a la hora de firmar contratos con el propietario de los Sonics Sam Schulman, llegando a ser en 1977 el 8º jugador "mejor pagado" de la plantilla con 78.000 $, y las peticiones públicas en prensa de renegociar su salario sólo le sirvieron para que Schulman le reprochara su actitud echándole encima a los aficionados, que por primera vez en 4 años discutían su rendimiento en la pista.

La llegada de Lenny Wilkens mediada la temporada 1977-78 supuso un punto de inflexión muy positivo para la franquicia, que pocos años después conseguiría el único campeonato de su historia. Para Slick Watts significó el comienzo de un vertiginoso declive. Primero se encontró en New Orleans con Pete Maravich como hombre orquesta y apenas resistió media temporada antes de ser traspasado. Nunca supo adaptarse al rol de suplente y en la temporada siguiente en Houston era una misión casi imposible desplazar a Calvin Murphy de la titularidad. En cierta manera le pasó lo mismo que a Allen Iverson en las últimas temporadas. Se veía como un jugador unidimensional en el sentido de que sólo podía rendir al 100% jugando a su manera, en el caso de Watts dirigiendo al equipo y marcando el tempo del partido durante más de 30 minutos. Eso de salir como revulsivo desde el banquillo no iba con él, en su cabeza se sentía desaprovechado.

Y así llegamos a la pretemporada de 1979, cuando tras una pelea con Moses Malone se encaró con el entrenador Del Harris (le irritaba sobremanera que el entrenador se dirigiera a él como "saltamontes") y fue invitado a abandonar la disciplina de los Rockets. Pocos meses después, en octubre, sería uno de los últimos cortados de los New Jersey Nets antes de que comenzara la temporada. Con 28 años aquella fue su última oportunidad en la NBA. Realmente ningún equipo se quería arriesgar a meter en su plantilla a un jugador que entre los distintos General Managers se había ganado una merecida fama de jugador problemático con aires de divo.

Watts se dedicó a disfrutar de la vida unos cuantos meses, con los réditos de su último contrato en Houston. A finales de 1980, cuando empezaba a escasear el dinero, se ofreció (obviamente sin éxito) para ayudar a los Sonics de Lenny Wilkens "Soy la pieza que necesita el equipo". Su particular descenso a los infiernos baloncestísticos le llevaría a probar un par de partidos con los Anchorage Northern Kinghts de la CBA e incluso estuvo unas semanas en Italia sin llegar a debutar en la Lega con el Mecap Vigevano (gracias a Remember por la investigación

Estos fueron sus últimos pasos en el profesionalismo deportivo. Decidió matar el gusanillo de la competición aficionándose al tenis, donde alcanzó un nivel que le permitió disputar algun torneo amateur y ganar en 1981 el campeonato de tenis de jugadores NBA.

Lo que nunca habría imaginado Slick Watts es que el destino le iba a regalar una última oportunidad de despedirse del baloncesto con la cabeza bien alta, recibiendo el cariño de los aficionados. En 1987, diez años después de aquel fallido All-Star, el fin de semana de las estrellas se trasladaba precisamente a Seattle. En la jornada del sábado, de aperitivo a los concursos de triples y mates, Watts sería uno de los protagonistas de aquel Partido de Leyendas que ya en los años 90 sería sustituido por los partidos de novatos. Comparado con el resto de jugadores del partido seguramente él era el que tenía menos méritos para ser catalogado como "leyenda", pero por muchos años que hubieran pasado, nadie se había olvidado de aquel carismático jugador de los Sonics de los 70 convertido a sus 35 años en profesor de instituto. Junto a sus antiguos compañeros Haywood y Brown consiguió derrotar al Este 54-43. Abusando de físico contra rivales como Bob Cousy cerró el partido con 7 puntos y 6 asistencias antes de abandonar la cancha ante la ovación general de la grada. Incluso tuvo tiempo con esta victoria de tomarse su vendetta particular con Pete Maravich que formaba parte del equipo del Este.

La cabra siempre tira al monte, y hoy en día sigue viviendo y enseñando educación física en Seattle, muy lejos de su Mississippi natal. Preguntándose quizás qué fue lo que falló para que su carrera tuviera aquel final, pero orgulloso de sentirse muy querido por aquellos aficionados que disfrutaron de su juego cuando era una estrella capaz de atravesar fronteras, como podemos ver en este anuncio que se publicó en prensa española en 1988.

miércoles, 20 de octubre de 2010

¿Sabías qué... (19)

... existe un doble campeón NBA, medallista de oro olímpico y antiguo recordman de salto de altura?

En los inicios de la NBA no era nada extraño ver jugadores que también fueron profesionales en béisbol. Gente como Chuck Connors, Gene Conley, Dave Debusschere o más recientemente Danny Ainge son buenos ejemplos. Pero el caso de Walt 'Buddy' Davis es muy peculiar, ya que fue capaz de practicar al máximo nivel y lograr los mayores éxitos en ambas disciplinas.

Midiendo 2.03 metros puede parecer que la genética a priori le ayudaba para la práctica del deporte, pero con 8 años tuvo que superar un fuerte contratiempo en forma de una poliomielitis que le paralizó durante más de 4 meses las dos piernas y el brazo derecho. Cuandó llegó al instituto, los problemas de salud ya estaban más que superados y empezó a destacar en atletismo y baloncesto, pero sería en la universidad de Texas A&M donde se dio a conocer. En 1952 llegaría su primer año mágico: campeón nacional de salto de altura universitario, plusmarquista de la AAU (Amateur Athletic Union) y medallista de oro en los Juegos Olímpicos de Helsinki. En la cancha de baloncesto promedió 15 puntos y 10 rebotes que le valieron para ser elegidos en la segunda ronda del draft por los Philadelphia Warriors.

Tras graduarse se fue a trabajar en la petrolera ADA Oil Company con cuyo equipo pudo jugar durante el inverno en la liga de la AAU. Al finalizar la temporada del baloncesto volvió a las pistas de atletismo para conseguir el último reto que le quedaba, que se hizo realidad el 27 de junio de 1953 al saltar 2.12 metros, convirtiéndose en el mejor saltador de todos los tiempos al batir el record de 2.11 metros que nadie había superado desde 1941.

En septiembre de 1953 decidía dar un giro a su vida aceptando la oferta de los Philadelphia Warriors dejando su papel estelar como saltador de altura para convertirse en un jugador de equipo de la NBA. No le fue nada mal como suplente de All-Stars como Bob Pettit, Ed Macauley o Neil Johnston, consiguiendo 2 anillos (Philadelphia 1956 y St. Louis 1958) antes de anunciar su retirada definitiva del deporte en octubre de 1958.

Pese a triunfar en todo lo que se propuso, a Walt Davis siempre le quedó la espina clavada de no haber saltado 7 pies de altura (2.13 metros). Y es que los campeones son insaciables.





miércoles, 13 de octubre de 2010

Porky Vieira: El portugués que más cerca estuvo de la NBA

¿Cuánta gente ha visto un gancho a 2 manos desde la esquina? ¿O un tiro sin suspensión desde medio campo? ¿O a Porky robando el balón a la estrella de los Globetrotters Marques Haynes? Florindo “Porky” Vieira es una auténtica leyenda viva y merece todos los elogios que recibe –John Carusone-

Hace más de medio siglo el racismo estaba a la orden del día en la sociedad americana. Pero los problemas no acababan en el color de la piel. Por ejemplo, el barrio de Hollow en Connecticut, estaba habitado por una gran colonia de familias trabajadoras de inmigrantes irlandeses e italianos. No es que sintieran un gran aprecio los unos por los otros, pero al menos se soportaban. A finales de los años 30, llegaron al barrio 5 familias portuguesas, y en el seno de una de ellas aparece el protagonista de nuestra historia, Florindo Vieira.

Los recién llegados pasaron a ser el blanco de las iras de los habitantes del lugar. Era la manera que tenían de defender el status social que habían alcanzado. Los niños portugueses pasaron a ser The Little Portagee Bastards. El pequeño de los hijos de los Vieira, no se achantaba. Desde muy pequeño, día tras día, defendía su etnia, y a base de partir labios y amoratar ojos se fue ganando el respeto del barrio y dejó de ser un Portagee Bastard, para convertirse primero en Portee, y finalmente en Porky, el apodo que le ha acompañado en los últimos 65 años de su vida.

Un día, su hermano Gus decidió que llevaría al pequeño Porky al Middle Street Boys Club (el centro recreativo del barrio). Que mejor manera de reconducir la agresividad del chico que encaminarlo por la senda del deporte. Ninguno de los dos sospechó en ese momento que aquel lugar se convertiría en el segundo hogar de Porky.

“Mira a ese chico” –le dijo su hermano Gus señalando a Ernie Petrucciano, que estaba jugando a baloncesto- “Quizás si actuases más como él no te meterías en tantos líos”

Mientras el deporte se convertía en su válvula de escape, curiosamente Porky y Petrucciano se acabaron convirtiendo en compañeros inseparables dentro y fuera de las pistas, siendo incluso padrinos de sus respectivas bodas. Durante más de una década fueron compañeros de equipo tanto en baloncesto como en béisbol. Desde la escuela primaria hasta que se graduaron en la universidad.

El primer paso de sus trayectorias fue de gigante. Con 12 años eran las estrellas del equipo de 40 kilos del Boys Club. En aquellos años más que por edades, los equipos más jóvenes se clasificaban por peso. Su misión era competir contra otros equipos de su categoría en los descansos de los partidos de la NBL. Apenas eran 8 minutos de juego, pero Porky ya en aquel entonces conseguía anotar 14 puntos con facilidad, a la vez que veía cumplido el sueño de jugar en canchas míticas como el Boston Garden o el Madison Square Garden.

Teniendo en cuenta su peso en aquellos años, nos podemos hacer una idea de que tanto Porky Vieira como Ernie Petrucciano no llevaban camino de ser unos pívots de 7 pies, más bien todo lo contrario. Petrucciano acabó siendo el más pequeño de los 2, quedándose en 1,60 m. Porky creció un poco más, pero no mucho, para quedarse en 1,65 m. Sus manos siempre fueron muy pequeñas, y el balón en ellas parecía como una pelota de playa en las manos de un bebé. Para superar esta desventaja, Vieira basaba su juego en una velocidad endiablada, que en aquellos años sorprendía mucho, llegando a ser comparado con el demonio de Tasmania. El hándicap del tiro dejaría de ser un problema como veremos más adelante.

Llegamos a su época de instituto, con los Hilltoppers de la Central High School, uno de los mejores equipos del estado de New England. En su primera temporada, Porky pasó bastante desapercibido. Se podría decir que el gran cambio de categoría unido al fuerte ambiente en los pequeños gimnasios de los rivales, asustó a un Porky que hasta aquel momento había superado todos los retos que le planteaba la vida. Estaba claro que esto no iba a quedar así. Se pasó todo el verano encerrado en el Boys Club practicando casi siempre en solitario sus poco ortodoxos lanzamientos, con maratonianas sesiones de 8 o más horas, y muchos días en los que el termómetro rebasaba la barrera de los 40 grados. Este trabajo daría sus frutos, y la siguiente temporada fue la mejor a nivel colectivo de su etapa de instituto. A pesar de ser un sophomore, Porky se convirtió en el sexto hombre de un equipo que acabaría ganando el campeonato estatal de New England en el Boston Garden.

Estos éxitos no hicieron más que animarle a no cesar en su esfuerzo. En el horizonte le esperaba el reto de liderar a un equipo campeón que veía como sus 5 seniors titulares acababan su etapa escolar. Tras otro verano de tortura en el Boys Club, Porky siguió con su gran progresión, promediando más de 16 puntos, apareciendo en el quinteto ideal del estado y además llevando a su equipo hasta semifinales, donde cayeron por un punto.

Su última temporada en High School fue el verdadero punto de inflexión, el inicio de su leyenda. En uno de los primeros encuentros, en cancha de Norwalk, anotó 41 puntos para machacar el viejo record estatal de 32. A partir de ese día se mostró imparable, consiguiendo más de 30 puntos en 13 de los últimos partidos. Todo el mundo quería ver al nuevo fenómeno, las canchas se llenaban 2 horas antes del comienzo e incluso la prensa local llegó a destacar como titular el hecho de que Porky sólo anotara 25 puntos en un partido.

Esta demoledora capacidad de anotación no bastó para llamar la atención de las universidades. Todas se mostraban reacias del rendimiento que tendría, sobre todo en defensa, un escolta de 1,65 metros y apenas 60 kilos. Porky Vieira acabó entrando en el modesto Arnold College, pero lo abandonó rápidamente para trabajar en la industria metalúrgica de Bridgeport.

Cuando parecía que el destino lo alejaba de la senda del baloncesto, apareció Tuffie Maroon, entrenador de la universidad de Quinnipiac, que en 1953 ofreció 2 becas completas a Porky y a su inseparable Petrucciano. Desde el primer día Porky comenzó a reescribir la historia de esta universidad, y a base de meter una canasta tras otra consiguió que compartiesen notas de prensa con las grandes potencias de la NCAA de la época. Como novato promedió 37,1 puntos, segundo en todo el país sólo detrás de un viejo conocido nuestro como Bevo Francis, que anotó más de 47 en aquel año mágico.

En las dos siguientes temporadas sus medias bajaron hasta los 29/30 puntos para volver a subir en su año señor, cuando mantuvo una lucha cerrada con Ken Hammond (jugador de West Virginia Tech) por conseguir el galardón de máximo anotador. Al final Porky repitió segunda plaza ¡por 1 punto!, o lo que es lo mismo, 3 centésimas de media: 34,89 a 34,86.

Aquella temporada apareció en la prestigiosa lista de nominados al premio de All-American, y en el quinteto ideal Small-America en el que se incluían los mejores jugadores de menos de 1,80 metros.

En el global de aquellos 4 años que pasó en Quinnipiac, Porky Vieira consiguió 2.649 puntos, y hoy en día sigue conservando la mayoría de los records anotadores de la universidad, incluyendo el de más puntos en un partido (68) que anotó el 3 de febrero de 1957 frente a Brooklyn Poly. Además su número 44 es la única camiseta que ha retirado su universidad, y tambien es miembro del Hall of Fame de Quinnipiac y del Hall of Fame de baloncesto de New England.

Pero posiblemente la nominación que le hizo más ilusión fue su elección para disputar con el equipo del Este el All-Star Game de la NCAA de 1957. De esta manera, Porky se convertía en el primer jugador de una “small-school” en participar en este evento. Era la oportunidad de su vida. En el Madison Square Garden y televisado a nivel nacional por la CBS. Se podría enfrentar a los mejores del país y demostrar su verdadero nivel. En los entrenos previos dejó boquiabiertos a sus adversarios, pero una lesión en una pierna el día antes del partido le impidió jugar en aquel partido y mostrar a los ojeadores su talento anotador. Sin duda alguna una de las mayores desilusiones de su vida.

El siguiente año 10 de aquellos 20 jugadores estaban en la NBA. 17 al menos fueron drafteados... y Porky formó parte de los otros 3.

No fue un draft que pasara a la historia por la calidad de sus jugadores. En aquel All-Star los más destacados eran los pívots Charlie Tyra y Jim Krebs, pertenecientes a las universidades de Louisville y Southern Metodist respectivamente. Tyra apenas aguantó 5 años en la liga con 9 puntos de media entre los Knicks y los Chicago Zephyrs. Krebs jugó con los Lakers en Minneapolis y en LA, y aunque estadísticamente su rendimiento no fue mucho mejor que el de Tyra, llegó a las finales del 62 y del 63 que en ambas ocasiones perdieron frente a los Celtics. En 1964 se retiró del baloncesto al aceptar un trabajo en la banca, aunque la tragedia le arrebató la vida el 7/5/65 al morir aplastado por un árbol que estaba talando junto a un vecino.

Estaba claro que a pesar de no poder alcanzar la NBA, por el momento Porky Vieira quería seguir disfrutando del baloncesto. En una temporada normal de NCAA disputaba unos 20-25 partidos entre los meses de diciembre y febrero, por lo que siempre le había quedado mucho tiempo libre para jugar con diferentes combinados en ligas locales y en partidos de exhibición. Con los Rialtos, los Sylvans, Savoy o incluso con los Porky All-Stars es donde su leyenda alcanzó las cotas más altas. Si hubiera nacido medio siglo después, seguramente se habría convertido en una leyenda del streetball.
De sus increíbles gestas y anécdotas podemos destacar cuando consiguió el record anotador de la Liga Profesional de Connecticut con 78 puntos, para superarlo la noche siguiente con 89. O el día que tuvo que jugar con un parche en un ojo por culpa de una fuerte herida y anotó 49 puntos.

También tuvo la ocasión de jugar contra grandes jugadores de la época y poder sacarse la espina de aquel maldito All-Star. Una vez consiguió vencer a todo un Wilt Chamberlain 38 a 33 en un partido que acabó convirtiéndose en un duelo particular entre ellos dos; frente al combinado de estrellas de Goose Tatum anotó 55; en un partido de exhibición 27 contra los Knicks; o el día que se enfrentó a Hot Rod Hundley y metió 28 puntos al descanso. Simplemente era un anotador nato. Podía encestar contra cualquiera.

En alguna ocasión el tren del baloncesto de gran nivel se volvió a cruzar en su camino. Los Harlem Globetrotters le ofrecieron un contrato para jugar “contra ellos” formando parte del eterno equipo perdedor, e incluso los Lakers también quisieron contratarlo para promocionarlo como el jugador profesional más bajo de la historia. Pero a Porky no le gustaba este enfoque comercial del baloncesto, no quería ser simplemente una atracción de feria, así que encaminó su futuro por la rama de la enseñanza. Primero estuvo varios años como profesor de gimnasia en el St. Anthony’s High School de Connecticut, para después pasar a ayudante del entrenador de baloncesto de la universidad de New Haven.

En 1963 el entrenador de béisbol de la universidad abandonó su cargo, y el puesto fue a parar a manos de Porky Vieira, que paradójicamente ha conseguido con este deporte toda la fama que el baloncesto le negó. Acordó con el decano que a partir de ese momento se convertiría en Frank Vieira, ya que ni su nombre de pila (Florindo) ni su ya habitual Porky impondrían respeto a sus alumnos.

El 30 de junio de este año 2006, se ha hecho oficial su retirada como entrenador jefe de la universidad de béisbol de New Haven. Ya no se volverá a sentar en el banquillo del Frank Vieira Field, actual nombre del estadio de béisbol de esta universidad. Atrás ha dejado 44 exitosas temporadas. Tan sólo en 2005 no consiguió que su equipo finalizase con un balance positivo de victorias/derrotas. Sus números totales en estos años son abrumadores: 1.127 victorias, 324 derrotas y 6 empates, consiguiendo ser el entrenador con mejor porcentaje de victorias en toda la historia de la segunda división de la NCAA.

25 presencias en el torneo de la NCAA, 17 World Series, 2 subcampeonatos y un total de 82 jugadores profesionales. Pero el registro del que está más orgulloso es el 0. Cero es el número de veces que él o uno de sus jugadores han sido expulsados del diamante de juego en todos estos años por conducta antideportiva.

Quizás tenga algo ver con este número el hecho de que Frank Vieira, ha sido durante muchos años árbitro oficial de la NCAA de baloncesto. Y es que por mucho que el béisbol haya marcado su vida, a nadie se le olvidan sus orígenes.

- Artículo preparado en 2006 para el programa de radio Basketaldia, posteriormente publicado en enCancha.com y traducido en la web portuguesa www.planetabasket.pt -

miércoles, 6 de octubre de 2010

¿Quién dijo... (18)

... "fue en casa, en Albany (Georgia). Todos mis hermanos estaban allí. Era mi cumpleaños."



Caldwell Jones
, pívot de los Philadelphia 76ers, contestando a un periodista del Chicago Tribune sobre si era capaz de recordar cuando recibió su última ovación.

No debía ser sencillo para un especialista defensivo como Caldwell Jones disfrutar de un minuto de gloria en un equipo tan cargado de egos (Julius Erving, World B. Free, George McGinnis) como los Sixers de la temporada 77-78. Y por si fuera poco, compartiendo rotación con Darryl 'Baby Gorilla' Dawkins.

"Darryl les da a los fans lo que quieren. Y yo estoy contento por él. Nunca he sido el centro de atención, simplemente hago mi trabajo"

miércoles, 29 de septiembre de 2010

¿Sabías qué... (18)

... tras la fusión de la ABA y la NBA en 1976 hubo un draft para repartir los jugadores de los 2 equipos desaparecidos?

A mitad de junio se confirmaba la fusión ABA-NBA. Después de cerrar los acuerdos con Kentucky y Saint Louis (ver artículo de los hermanos Silna) y la "indemnización territorial" de 3 millones que debían pagar los Nets a los Knicks, el "Dispersal Draft"apareció como uno de los últimos puntos de la última reunión, y que incluso acabó provocando el único voto de los 18 equipos NBA en contra de la fusión (Sam Schulman, propietario de los Sonics).
  • En el draft sólo iban a aparecer los jugadores de St. Louis Spirits y Kentucky Colonels. Se desestimó que también estuvieran disponibles los derechos de los jugadores de las 3 franquicias desaparecidas en la última temporada de la ABA: San Diego Sails, Utah Stars y Virginia Squires.
     
  • Los 18 equipos NBA podrían elegir en este draft, ordenados por menor número de victorias. La idea inicial era que los 4 equipos de la ABA también pudieran participar, pero acabaron cediendo este privilegio en las negociaciones.
     
  • Se respetaban los contratos y plantillas en vigor de la ABA, de tal manera que los equipos NBA perdían los derechos de draft sobre los jugadores ABA con contrato.
     
  • Los equipos de la NBA debían asumir los contratos ABA de los jugadores que eligiesen en el draft.

  • Un comité de directivos de ambas competiciones fue el encargado de tasar el precio de compra de cada jugador. El dinero recaudado "Dispersal Draft Fund" se repartiría entre la NBA y la ABA, utilizándolo esta última para pagar los contratos en vigor de los jugadores que no salieron elegidos en el draft y como parte de los 3 millones de canon de entrada que cada equipo debía pagar a la NBA.

  • El draft se acabó celebrando el 5 de agosto de 1976. Estaba previsto a un máximo de 3 rondas, pero una vez que salieron elegidos los nombres importantes (Gilmore, Lucas, Boone, Barnes y Malone) apenas hubo interés. 11 jugadores salieron en primera ronda, y sólo Mike Barr fue elegido en la segunda, siendo su precio el más bajo al reducirse el valor de salida de 15.000 $ en un 15%.
  • Artis Gilmore salió el número por los Bulls a pesar de unos rumores que se extendieron sobre unas supuestas dolencias cardíacas. Red Auerbach lo definió como el jugador más cercano a Bill Russell que había existido.

  • 5 de los 8 jugadores no elegidos en el draft de dispersión jugaron en la NBA durante la temporada 1976-77. Los más destacados fueron Johnny Neumann, Freddie Lewis y Steve Green.

  • Hubo otros 5 jugadores que pertenecieron a St. Louis o Kentucky que fueron excluidos de la lista definitiva del draft de dispersión. Caldwell Jones y M.L. Carr habían firmado acuerdos con equipos NBA (Philadelphia y Detroit respectivamente) antes de que se acordase la fusión en junio. Los 3 restantes Don Chaney, Kevin Joyce y Jim McDaniels fueron declarados como agentes libres durante las negociaciones de la fusión. Tanto Chaney como McDaniels acabarían jugando en la NBA.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Desenterrando el primer partido internacional de la NBA

Muy escondido en la web de la NBA podemos encontrar en esta página http://www.nba.com/europelive/intl_games.html (que hace años que no actualizan) una buena relación de los partidos amistosos y oficiales que han jugado los equipos NBA fuera de su país. Si nos fijamos con atención podemos observar que en varias ocasiones se han jugado partidos de regular season en Japón, y también que en 1997 se jugó en México. Para Europa ya se ha anunciado que esta temporada Londres sera la sede de dos partidos que enfrentarán a los Toronto Raptors y a los New Jersey Nets los días 4 y 5 de marzo de 2011. El dato que está omitiendo la NBA es que ya en la década de los 50 se jugó el primer partido internacional en Canadá, obviamente no podían ir mucho más lejos, pero que yo sepa Canadá no pertenece a ninguno de los 50 Estados Unidos.

La relación del baloncesto profesional con Canadá empezó mucho antes de la llegada de los Toronto Raptors y los Vancouver Grizzlies a la competición en 1995, incluso antes de la existencia de la NBA como competición. Habría que remontarse a 1946, cuando se inició la primera temporada de la BAA (Basketball Association of America) que contaba con los Toronto Huskies entre sus 11 equipos participantes. De hecho en el Maple Leaf Gardens de Toronto se celebró el primer partido de la competición con victoria de los Knicks 66-68. Los Huskies abandonaron la competición al finalizar la temporada con un balance de 22-38 empatados con los Celtics en la última plaza de la Conferencia Este.

Winnipeg es la capital de la provincia de Manitoba, y una de las ciudades con mayor población de Canadá. Está situada a poco más de 600 kilómetros al norte de Minneapolis. Hasta allí se fueron a jugar un 8 de enero de 1957 los Minneapolis Lakers y los Fort Wayne Pistons. Aunque se trataba de la primera salida fuera de las fronteras del país, era muy habitual en las primeras décadas de la NBA el hecho de jugar partidos oficiales en territorio neutral. Era tan frecuente que hasta mitad de los 70 el balance de victorias/derrotas de los aparecía desglosado en partidos como local, visitante o neutral. Los Lakers llegaban a la cita canadiense en horas bajas como colistas de la conferencia Oeste y los Pistons algo mejor con un balance de 17-16.

Los equipos llegaron aliviados al Winnipeg Arena (había temperaturas de 27 grados bajo cero en el exterior) pero se encontraron con una gran sorpresa: el campo era de cemento.

"Los espectadores se han quedado sin ver las mejores jugadas porque apenas se podía driblar, necesitan un suelo de madera. A ratos sólo ha sido un concurso de tiro" -Charlie Eckman, entrenador de los Pistons-

Los 5.841 aficionados que acudieron al encuentro, casi el triple de los habituales en Minneapolis, quedaron satisfechos con el espectáculo, que acabó en una emocionante victoria de los Pistons 87-86. George Yardley fue el máximo anotador con 23 puntos, a pesar de jugar toda la segunda parte con un fractura en la cara fruto de un codazo en la lucha por un rebote.

Curiosamente, casi 10 años después, Lakers y Pistons se volvieron a ver las caras en el país vecino. El 30 de octubre de 1966 los Pistons vencían 124-121 a unos Lakers que para desilusión de los aficionados acudieron con las bajas por lesión de Jerry West y Elgin Baylor.

En la década de los '70 se jugaron los últimos partidos (al menos de lo que he podido investigar hasta ahora) en Canadá, todos ellos en Toronto. Un Lakers-Cincinnati en 1971 y 10 partidos de los Buffalo Braves, 9 de ellos en la temporada 73-74.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

¿Quién dijo... (17)

... "se ha notado que mi despedida de soltero fue ayer por la noche?

Jerry Stackhouse, tras una espectacular serie de 6-22 tiros en la víspera de su boda.

Después de la victoria de los Pistons 106-93 contra los Chicago Bulls de Tim Floyd (uno de los equipos más débiles de la última década) Stackhouse relajado se confesaba con los reporteros en los vestuarios del Palace de Auburn Hills. El "malentendido" fue que el departamento de prensa se había adelantado justificando con la nevada de aquel 23-12-2000 el retraso de 3 de sus jugadores. Joe Smith llegó a las 6:30 mientras que Michael Curry y el propio Stackhouse aparecían en el pabellón cerca de las 7. Lo normal para un encuentro que iba a comenzar a las 7:30 era llegar a las 6, pero por lo visto las despedida de soltero pre-navideña se alargó más de la cuenta.

La otra rajada de aquel partido fue protagonizada por Ron Artest:

"Este aficionado se estaba portando como un tonto. Estaba perdiendo muchos balones y me encontraba frustrado, enfadado conmigo mismo, y todas estas emociones tenía que soltarlas de alguna manera."

En medio del partido Artest se puso a gritarle (nada bonito) a aquel fan, golpeando la mesa de anotadores y pegándole un puntapié a una silla antes de ser detenido, en lo acabaría siendo un "entreno" de la pelea entre Indiana-Detroit que acontecería 4 años más tarde en aquel mismo escenario.